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Sea el jefe de su consultorio, pero no sea mandón

Soy un firme creyente de que un paciente debería ser como un socio al cuidar de sí mismo, especialmente cuando se trata de cirugía plástica cosmética. Porque, si bien un cirujano plástico tiene mucho más conocimiento acerca de los procedimientos que usted desea, hay alternativas en donde simplemente se tratará de una cuestión de gusto personal.

Cuando converso con un paciente sobre una cirugía, siempre le presento la información de la forma en que yo la manejo, tratando de ser tan imparcial como sea posible para que sea el paciente quien finalmente tome la decisión. Indudablemente, si se me consulta mi opinión o si ocurre que yo tengo alguna preferencia, se lo expresaré con franqueza al paciente, para que así pueda tomar una decisión informada. Yo no soy como un técnico que está obligado a hacer cualquier cosa que le se pida; lo que yo hago tiene que estar bien, tanto desde el punto de vista médico, como estético.

Si lo que usted desea que yo realice es algo que no me hará sentir orgulloso de mostrar como cirujano plástico, voy a declinar su solicitud. Eso no significa que usted deba tener las características perfectas de una súper modelo; simplemente, significa que el procedimiento que realice tiene que conducir a una mejoría que justifique el riesgo.

Yo animo a mis pacientes a hablarme directamente y sin rodeos, y a que me dejen saber qué es lo que realmente están tratando de obtener. Si yo carezco de esa información debido a que usted es una persona tímida o le avergüenza decírmelo, tendrá menos posibilidades de sentirse feliz con los resultados. No hay nada por lo que avergonzarse, solo sean honestos conmigo y obtendrán los mejores resultados.

Por otra parte, no me gustan los pacientes mandones, que me dicen lo que debo hacer y cómo debo hacerlo. Mi trabajo es educarles y ayudarles a determinar qué procedimientos tienen las más altas probabilidades de resultar exitosos. Si usted no desea escuchar lo que yo tengo que decir, tal vez debería aprenderlo por sí mismo (esta sugerencia no es en serio).

Exprese firmemente sus deseos, asóciese con un cirujano plástico que lo escuche y disfrute de los resultados de una saludable asociación.


Los Peligros del BBL

Justamente la semana pasada, un mensaje de alerta fue emitido por la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos con relación al procedimiento de transferencia de grasa a la zona de los glúteos, o “BBL” como se le conoce por las siglas de su nombre en inglés, Brazilian Butt Lift. Luego de efectuar una encuesta a sus miembros y de consultar los registros, se encontró que la incidencia de fatalidades luego del procedimiento era de alrededor de una entre tres mil. Esto es, por mucho, la más alta incidencia de mortalidad de entre todos los procedimientos de cirugía plástica. Indudablemente, eso es algo que me preocupa muchísimo, habiendo yo mismo realizado cerca de 3,000 procedimientos de ese tipo.

El problema parece haber sido causado porque la grasa fue inyectada en el interior y por debajo de los músculos, y debido a que esa grasa luego se filtró al torrente sanguíneo, provocando embolia pulmonar y la muerte de los pacientes. Este hallazgo me hace sentir de cierto modo mejor, y les contaré por qué:

Primero, cuando yo hago un BBL siempre trabajo sobre el músculo y en el plano subcutáneo, y ninguna fatalidad ha sido reportada a partir de procedimientos en los que la grasa ha sido depositada por encima del músculo. La única limitante al hacer un BBL con esta técnica, es que no siempre puedes obtener tanto volumen como algunos quisieran. Pero prefiero tener a alguien quejándose conmigo por no haber obtenido esos resultados tan voluminosos que esperaba, a enfrentar el riesgo de que mi paciente pierda la vida.

En segundo lugar, siempre me mantengo lejos de la zona inferior interna del área de los glúteos, en donde se encuentran los principales vasos sanguíneos. Esto es algo que les aclaro perfectamente a mis pacientes antes de la cirugía, de manera que ellos saben de antemano en dónde no voy a rellenar y el porqué de ello.

Estos descubrimientos muestran lo muy importante que es hacer la elección, tanto de la técnica como del médico. Hoy por hoy, encontramos a mucha gente practicando procedimientos cosméticos sin ser cirujanos plásticos, pensando que se trata de dinero fácil. Pero la experiencia, la habilidad y la precisión anatómica que se requiere para ello, no puede ser aprendida asistiendo a un curso de fin de semana, mirando videos en línea, ni observando a alguien más durante unos pocos meses, por una supuesta beca. Por favor, tengan cuidado.


Celebremos América

Ya que estamos acercándonos al 4 de Julio, creo que todos deberíamos pensar en lo maravilloso que es el país en el que vivimos. Independientemente de las inclinaciones políticas, el territorio de los Estados Unidos de América es, de verdad, la Tierra de las Oportunidades. Es por eso que tantos inmigrantes lo ven como el lugar soñado para vivir.

Mi familia vino a los Estados Unidos hace ya más de 100 años, y cada generación ha trabajado duro para elevar nuestro nivel de educación y logros financieros. Yo espero que mis hijos hagan lo mismo. Si usted tiene un espíritu empresarial y de prosperidad, las libertades y oportunidades están aquí para usted, si es que realmente tiene el deseo de encontrarlas.

Puede que los líderes de nuestro país no concuerden con cada ciudadano, en tanto que todos nosotros tenemos nuestras propias y únicas experiencias y opiniones. Parte del motivo por el cual yo amo a nuestra América, es que cada individuo tiene el derecho a estar equivocado. Esperemos estar en lo correcto mucho más a menudo de lo que estemos equivocados.

Yo sugiero que todos hagamos a un lado la política y celebremos el Cuatro de Julio juntos, como nación, respetando los nobles conceptos sobre los cuales nuestro país fue fundado, independientemente de quien esté en la Casa Blanca. Se trata de nuestra casa, y una casa que se encuentra dividida no puede tenerse en pié.

Yo estoy en favor de los Estados Unidos de América, quienquiera que sea su Presidente. Y deseo que sea una nación exitosa, pues su éxito es el mío también. No hay otro país en el mundo en donde yo preferiría vivir, más que los Estados Unidos de América.


El verano en la Gran Manzana en 2018

El verano ya está con nosotros en la ciudad de Nueva York. Eso significa calor, aire acondicionado y muchos maestros y empleados escolares interesados en realizarse cirugías plásticas. No tener que trabajar durante el verano es una de las maravillosas ventajas de ser un educador.

El verano también es una época de andar bastante descubiertos, por lo que las personas son más conscientes de sus cuerpos y de sus defectos. Y en reparar esas imperfecciones es de lo que me ocupo yo. Durante esta época del año, las solicitudes de Liposucción, implantes de senos y perfeccionamiento de glúteos se ponen en alza. Siempre hago abdominoplastias y tratamientos de rejuvenecimiento facial, pero estos son tratamientos que tienden a tener una demanda estable a lo largo del año.

El verano es también el momento de ser más cuidadosos con nuestra piel. El uso de productos bloqueadores solares, sombreros, y el llevar un concienzudo monitoreo de las áreas expuestas al sol, es crucial. Mi hermano falleció a causa de un melanoma, así que estoy muy al tanto de que esto representa un verdadero peligro. Háganse revisar esos lunares, amigos míos.


Día del Padre 2018

Ayer fue el Día del Padre, 24 horas para demostrar gratitud a los hombres que tienen hijos. No es tan popular como el Día de la Madre, y por una buena razón: las mujeres dan a luz a sus hijos después de gestarlos en sus propios cuerpos durante 40 semanas; la tarea de los hombres comienza sólo después del nacimiento.

Ser un padre tiene distintos significados para la gente. Para algunos, ser padre significa ser el principal cuidador, responsable por todos los aspectos de la vida del niño; algunos son el único progenitor. Estos padres merecen la más alta estima, porque se confía en que criarán buenas personas. No hay trabajo más importante que ese.

Otros padres no están presentes, bien sea por elección, muerte o por otras circunstancias. Esta es una ausencia difícil de llenar, y constituye una carga para la madre y para otras personas alrededor del niño. Esta ausencia puede llegar a influir drásticamente, determinando el tipo de padre que ese niño llegue a ser.

Pero la mayoría de los padres se encuentran en un punto medio entre ambos extremos, compartiendo responsabilidades con el otro progenitor, bien sea bajo el mismo techo o en hogar distintos. Ellos comparten el cuidado y la crianza del niño. Tanto si están casados, separados o divorciados, la presencia del padre en la vida de un niño es, casi siempre, algo bueno.

Yo soy un cirujano plástico, así que ¿por qué estoy hablando acerca de ser padre? Porque más allá de toda mi educación, entrenamiento y habilidades, ser un gran padre es el rol más importante y retador que tengo en la vida. Yo puedo realizar miles de cirugías plásticas cosméticas, hacer que tanta gente luzca mejor y se sienta mejor, pero seré juzgado por el tipo de ser humano en que se convierta mi hijo. Si todo el mundo se sintiera como me siento yo al respecto, imagínense qué clase de mundo nos pudiera deparar el futuro.


La Maravillosa Historia de un Paciente

Comparado con la mayoría de los cirujanos plásticos cosméticos, yo veo a una gran cantidad de pacientes. El modelo de negocios tradicional es cobrar una gran suma por la consulta, hacer que dure 45 minutos, y establecer una relación con el paciente, mientras te vendes a ti mismo como la mejor persona para desempeñar el trabajo. Y como el paciente ya ha invertido una gran cantidad de dinero, lo seduces con la idea de que ese pago será considerado como un adelanto de la eventual cirugía, lo cual hace que el paciente se sienta más inclinado a aceptar “la oferta”. Eso es algo que yo no hago.
Mi misión es la de servir a la comunidad hispana, proporcionándole a los pacientes procedimientos de cirugía plástica asequibles, con un elevado nivel de experiencia y profesionalismo. Y evitar que alguien se aproveche de ellos. Debido a esto, tengo una pequeña tarifa de $50 por consulta (una décima parte de lo que en Park Avenue suele cobrar), de modo que si -al final- el consultante decide no contratar un procedimiento conmigo, al menos puede tener la seguridad de haber recibido buenos consejos e información certera.
Me estoy acercando a la cifra de 50 mil pacientes atendidos en mi consultorio, y no es de sorprender que no los recuerde a todos. Si bien soy muy bueno recordando rostros, no lo soy tanto con sus nombres.
Una vez vino una mujer a mi consulta, por una abdominoplastia. Noté que se había sometido a una reducción de senos en 1996. Luego de muchos años, el procedimiento parecía haber sido bien hecho y quedé impresionado con su calidad. Le mencioné, entonces, que quienquiera que le haya realizado esa reducción de mamas, efectuó un gran trabajo. Ella me miró divertida y me respondió que yo era el cirujano que la había operado, cuando me desempeñaba como Jefe de Residentes de Cirugía Plástica en el Columbia Presbyterian.
Me avergonzó un poco el no saber que era yo quien había hecho la cirugía, pero al mismo tiempo, me sentí tremendamente orgulloso.


Los impuestos y la cirugía plástica

Hoy día, todos debemos pagar impuestos. Yo también. A menos que haya un reembolso para recibir, a nadie parece gustarle este día. Y, lamentablemente, ese nunca ha sido mi caso.

Sin embargo, los reembolsos del impuesto sobre la renta son muchas veces usados por mis pacientes para procedimientos de cirugía plástica. Cuando llega un cheque de forma inesperada, comienzas a pensar en las cosas divertidas que puedes hacer con él. Después de varios años, cuentas con que esté allí y haces planes para gastarlo. Eso es algo que siempre me ha parecido fascinante.

A medida que los préstamos basados en el impuesto sobre la renta se han hecho más populares, la demanda de procedimientos de cirugía plástica llega un poco más temprano. Ahora desde finales de enero y hasta febrero, se llenan todos los cupos para procedimientos estéticos. Combina eso con las vacaciones de Spring Break y abril, y es una locura.

Esta es mi 19ª temporada de impuestos en Yager Esthetics, y siempre me mantiene ocupado. Ganar el dinero que necesito para pagar mis impuestos, funciona bien. En realidad, el gobierno recibe un préstamo de las personas que pagan de más durante todo el año y luego lo regresa. Luego, la gente me lo entrega a mí y yo se lo doy de vuelta al gobierno. ¡Es el círculo de la vida!

Me encanta cuando la temporada de impuestos trae felicidad a los demás. Por lo demás, es triste para mí.


Dolor

Hoy hubiese sido el cumpleaños número 47 de un viejo amigo. Él era extraordinariamente inteligente, y su sonrisa hacía del mundo un lugar mejor. Lo extraño.

Lo conocí cuando él estaba empezando en la Universidad de Columbia y yo estaba empezando la Escuela de Medicina allí. Él tenía molestias en la espalda con las que había estado lidiando, y me pareció extraño. Lo mandé al Neurólogo quien encontró un tumor de médula espinal.

Se sometió a cirugía y radioterapia, los cuales estabilizaban la masa.  Continúo para terminar su título, casarse, y tener hijos. Lo único que no podía controlar era el dolor.

Los narcóticos, toradol, estimuladores espinales, marihuana medicinal, y todos los otros intentos no lograron el éxito. Sin embargo, él vivía con una sonrisa en su rostro y estaba allí para todos.

Finalmente, después de 25 años sufriendo, el terminó con su vida.  Tenía una fiesta para celebrar los 25 años, resultó que era sólo para decir adiós. Yo no estaba allí.

El punto de esta historia es que el dolor no puede ser ignorado o desatendido, ya sea temporal o crónico. Tómelo en serio, y guarde los medicamentos para cuando los necesite.


Cuando la publicidad supera la realidad en BBL

He sido un Cirujano Plástico Certificado desde hace bastante tiempo, estando en práctica privada por más de 20 años. He realizado transferencias de grasa a las nalgas desde antes de que se llamara un levantamiento brasileño de nalgas, y sigo realizando este procedimiento más de 150 veces al año. Creo que obtengo grandes resultados, sin embargo, escucho un poco de decepción en los pacientes más que con todas las otras cirugías. ¿No soy bueno en la cirugía, o es algo más?

Cuando comparo mis resultados con los que se ven en las revistas de Cirugía Plástica, siento que exceden casi todos en efectividad y grasa. Eso me hace confiar que lo estoy haciendo bien. Entonces, ¿por qué algunas personas no están emocionadas? Yo culpo a los medios sociales.

Las personas ven reality tv, ven fotos y publicaciones con photoshop, y siente que no importa con lo que empezaron, que un buen cirujano plástico puede hacer cualquier cosa. Esto desafortunadamente no es verdad. La cantidad de grasa que tienes, el hueso, la estructura muscular, y el metabolismo son todos factores más allá de nuestro control. Tengo cambios milagrosos caminando que están trastornados que con las lycras blancas, hay una diferencia leve de lado a lado, incluso si comenzaron con nalgas horriblemente asimétricas.

Mis opciones son o dejar de ofrecer este procedimiento, o continuar intentando y educando cada paciente hacia lo que es posible y lo que no. No estoy listo para detenerme. Se realista y acepta buenos resultados. La perfección es algunas veces el enemigo de la felicidad.


¿Cómo ser un Baterista me ha hecho un mejor Cirujano Plástico?

Como algunos de ustedes podrán saberlo, soy el baterista de una banda de rock alternativo, Used Karmas. Si estás interesado, puedes darnos una oportunidad en Spotify, y escuchar nuestro primer álbum. ¿Qué tiene que ver esto con cirugía plástica? Absolutamente nada.

Mientras he practicado y tocado más la batería, he mejorado. Ya no es solo mantener el tiempo y temer perder un golpe, es un sentido del ritmo, tiempo, y lo que es llamado “el Groove”. Estar en el Groove significa que estás en ritmo, pero que sientes que toda la canción gira en torno a la firma de tiempo que tu fijas. Esta es una forma musical de decir que estás cómodo con el ritmo y puedes bailar alrededor de este sin perderlo. Es más o menos lo que le pasa a un gran bailarín que realmente siente la música.

Mientras yo opero, estoy en una zona en la cual el tiempo, el hambre, y el mundo exterior no existen. Estoy tan enfocado en el caso que tengo en las manos que literalmente no miro a otra cosa que no sea el campo en el cual estoy operando. Estiro mi mano por cualquier cosa que necesito, y esta es colocada en la palma de mi mano.

A medida que me he vuelto mejor en la batería, he pensado en operar en “el Groove” como una forma diferente de experimentar la cirugía. Continúo estando terriblemente enfocado en lo que estoy hacienda, pero disfruto y siento el ritmo de la operación como si esto fuera una pieza musical. Tener esta firma de tiempo en mis manos ha hecho que mi cosa favorita sea aún más disfrutable.

Creo que bailo al ritmo de mi propio baterista. Afortunadamente para mis pacientes, nunca he perdido mi Groove.